Es casi una tradición: los veranos argentinos se ponen particularmente intensos en materia de noticias económicas, en especial las provenientes del mercado de cambios. Este 2018 no parece ser la excepción. Hace poco, el gobierno introdujo un cambio importante en su política monetaria y aumentó la meta de inflación para este año de 10% a 15%. Esto abrió la posibilidad para una estrategia menos agresiva del BCRA en relación con la evolución de las tasas de interés. En este artículo, Osvaldo Kacef explica qué relación existe entre tasa de interés, tasa de inflación y suba del dólar.

El cambio de estrategia de política monetaria va en la dirección correcta. Por un lado, permite una disminución de las tasas de interés y esto contribuye positivamente al crecimiento de la economía. Por el otro, y este es el efecto más importante, porque alivia la presión sobre el mercado de activos en moneda extranjera y permite un aumento del tipo de cambio que mejora la competitividad y puede contribuir a mejorar las cuentas externas. Pero si el cambio está en línea con lo esperado, ¿por qué la preocupación? Como dijimos al inicio, lo que preocupa es el impacto que pueda tener el cambio de la estrategia de política monetaria sobre las expectativas de inflación, sobre todo porque en poco más de un mes comienza la ronda de negociaciones paritarias.

Cabe preguntarse a esta altura lo siguiente: si como hemos dicho antes,  el impacto del aumento de la tasa de interés fue poco relevante para disminuir la tasa de inflación, ¿por qué ahora el movimiento contrario, es decir la disminución de las tasas de interés, puede dar lugar a un aumento importante de la tasa de inflación?

La respuesta a esta pregunta tiene que ver con el canal a través del cual la tasa de interés afecta a la tasa de inflación, pero también con la extrema sensibilidad que tenemos los argentinos con respecto a la evolución del tipo de cambio.

Como la evolución de la tasa de interés afecta a la tasa de inflación principalmente a través de su efecto sobre los mercados de activos financieros y en particular sobre la cotización el dólar, hasta fines del año pasado hemos visto que, en la medida en que la estrategia monetaria empujó hacia abajo a la cotización del dólar o que al menos actuó de manera de contener sus aumentos, el efecto en términos de tasa de inflación ha sido escaso.

Sin embargo, ahora que la tasa de interés cae y esto impulsa hacia arriba a la cotización cambiaria, el impacto puede ser mayor, por dos motivos: por el cambio de signo de la variación, que ahora es positivo y por la velocidad de la variación.

Un aumento del tipo de cambio, sobre todo si es de cierta magnitud y se produce en un lapso corto de tiempo puede dar lugar a estrategias defensivas de parte de los formadores de precios que no quieren perder posiciones relativas y esto puede empujar hacia arriba a la tasa de inflación. Va a ser necesario que el BCRA actué sobre el mercado de cambios a fin de que el aumento de la cotización del dólar, aunque deseado, sea más paulatino y sobre todo, que contribuya a la generación de algún consenso acerca del techo al que puede llegar la cotización, de manera de atemperar la incertidumbre que puede generar la percepción de un aumento descontrolado del tipo de cambio.

Descargar informe completo: Tasas de interés, tipo de cambio e inflación. Otro verano con los nervios de punta